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Mantener la piel sensible en su zona de confort

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Con tantas fragancias y texturas  en oferta, la experiencia sensorial del cuidado de la piel puede ser un momento de pura satisfacción. Pero para muchas mujeres que tienen piel sensible, con su frágil barrera y terminaciones nerviosas reactivas, la góndola de cosméticos puede parecer un campo minado. Innumerables marcas proclaman fórmulas inofensivas, aunque los productos no cumplan con las expectativas, provocando que la piel sensible tenga reacciones como picazón, escozor y enrojecimiento. Al ser vulnerable a agresiones externas, la piel sensible vive bajo el mantra "menos es más" y verdaderamente requiere el cuidado más experto. Seguí leyendo nuestra guía sobre cómo navegar por las opciones y encontrá los productos adecuados para ayudar a que tu piel sensible permanezca en una zona segura.

3 pasos para elegir productos para el cuidado de la piel sensible

Para cuidar su piel sensible, cada mujer debe tener ciertos productos, tales como leche de limpieza suave o agua micelar, un hidratante de alta tolerancia y un protector solar de amplio expectro. Pero, cuando su piel reacciona aún a los productos más básicos, ¿por dónde hay que empezar?

Paso 1: pantalla para irritantes y sensibilizadores conocidos

Cuando leas las etiquetas de los productos, asegurate de que incluyan ciertas advertencias, como "testeado en piel sensible o alérgica". También deben estar libres de las más comunes "molestias" que puedan provocar síntomas de piel sensible.

  • fragancias
  • colorantes
  • lanolina
  • alcohol

A la hora de elegir maquillaje y esmalte de uñas, siempre verificá que sean bajos en contenido de níquel, ya que éste es otro agente sensibilizante.

Paso 2: sé exigente cuando se trate del envase

Hasta con las fórmulas más puras se corre el riesgo de que se desencadene sensibilidad en la piel si no está protegida. ¿Por qué? Por un fenómeno llamado retrocontaminación, donde las partículas en el aire, posibles  irritantes o alérgenos, entran en el envase después de haber sido abierto. Estos irritantes y alérgenos microscópicos pueden contaminar tus productos de cuidado diario cuidadosamente elegidos.  

El envase compatible con la piel sensible debe ser idealmente hermético, en otras palabras, al vacío, con válvulas de protección para evitar contaminación u oxidación. Además, no debe haber contacto entre el producto y algún componente metálico, ya que los iones metálicos pueden sensibilizar la piel.

Paso 3: aplicá un parche de prueba

La única forma de estar 100% segura de tu tolerancia a un producto es testeándolo. Aplicá una pequeña cantidad en tu antebrazo y cubrí con un apósito protector a prueba de agua. Controlá la reacción después de 48 hs. Si el área no está enrojecida, podés usar el producto en tu rostro con confianza.

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