Para mejorar la vida de las pieles sensibles

INFO ATOPÍA

El eczema atópico o dermatitis atópica es un desorden común de la piel, que suele comenzar alrededor de los tres meses, pero que también puede desarrollarse a una edad más temprana.

Este centro de información apunta a ayudar a las personas, a los niños y a sus familias, a entender esta problemática de la piel y mejorar la salud y calidad de vida, a través de artículos, consejos y testimonios.

Entendiendo
la problemática

La palabra "atopía" deriva del Griego "a" que significa "sin" y "topos" que significa "lugar".
"Sin lugar" es una manera perfecta de describir esta problemática, difícil de entender.

La atopía es una predisposición genética a las alergias, conocida como la historia de la familia atópica. Casi el 80% de los niños con eczema tienen una historia en la familia.

La dermatitis atópica es una enfermedad crónica inflamatoria.
Los pacientes atópicos (50 millones de personas afectadas en Europa, 20% de los niños en el mundo) tienen una deficiencia en la permeabilidad de su piel y un sistema inmune hiper reactivo y desbalanceado.

El Filaggrin, una proteína que asegura la adhesión entre las células en la capa más superficial de la piel, es deficiente. Además, a la piel le faltan lípidos que se encuentran naturalmente en su superficie y que protegen de potenciales alergenos.

Bajo estas circunstancias, los irritantes que se encuentrasn en el ambiente y que usualmente se toleran bien, como el polen, el polvo y ciertos productos de higiene, pueden penetrar la piel y causar un brote de eczema.

Esta enfermedad usualmente ocurre luego (y algunas veces antes) de los tres meses de edad y puede durar entre un par de meses y varios años, dependiendo del niño. Sin el tratamiento adecuado, el círculo vicioso de la picazón se instala: la barrera de la piel se deteriora aún más, dejando penetrar más alergenos e irritantes y causar más picazón.

Sin embargo, muy pocos casos persisten hasta la adultez: la mitad de los niños con eczema atópico antes del año de edad se curan a los cinco años, aunque la piel será muy seca en los próximos años.

Hablando
sobre las
experiencias

Aunque no es una enfermedad seria, la dermatitis atópica impacta fuertemente en la vida diaria.
Los padres están ansiosos y los niños cansados: la dermatitis atópica puede alterar la rutina familiar debido a sus restricciones, la atención y cuidados que requiere, y la incesante picazón que exacerba los síntomas y deriva en noches cada vez más complicadas.
No solo es una fuerte preocupación diaria para los padres, sino que también afecta a los hermanos que pueden sentirse dejados de lado cuando la familia deja de participar en actividades que pueden interferir con la salud de un niño atópico, como deportes (la transpiración y la exposición al polen inflama el eczema) y salidas a la pileta o la playa (sensación de quemadura causada por el cloro y la sal)

Entendiendo
el tratamiento

Un tratamiento de dos fases
La piel necesita agua y lípidos varias veces al día (aún cuando no hay lesiones) de manera de restaurar la barrera natural que protege de alergenos. Por períodos, cremas con corticoides reducen efectivamente las lesiones. Prescriptos por un dermatólogo, estos tratamientos mejoran la calidad de vida de un paciente atópico, cuando se utilizan correctamente.

Las cremas emolientes para luchar contra la sequedad y restaurar la barrera natural
Estas cremas deben ser aplicadas varias veces al día en zonas no inflamadas. Luchan contra la sequedad y calman la piel, reduciendo la picazón.  Esta rutina diaria también se recomienda para prevenir brotes. Aplicar la crema aún cuando se ve la piel saludable.

Crema de corticorticoides para detener la inflamación.
Durante los brotes, las cremas con corticorticoides se deben aplicar en la zonas inflamadas de manera de calmar y reducir el daño y la picazón. En algunos países la cortisona no es popular debido a sus supuestos efectos secundarios: retención de agua, trastornos del sueño, etc. Sin embargo, estos fenómenos solo se refieren a los corticorticoides por vía oral. Cuando son en crema, la cortisona queda en la superficie de la piel. Sin embargo, la cortisona no debe aplicarse en áreas sin lesiones, dado que afina la piel y la puede debilitar.

Si resulta un test de alergia, el doctor puede agregar algún tratamiento antihistamìnico a las cremas.